Café Libre evoca algo más que libertad. Habla de independencia, de conexión y del placer silencioso de los pequeños rituales del día a día.
Ubicado en la zona central del hotel, es un espacio pensado para empezar la mañana con calma y al que volver en cualquier momento cuando apetece algo caliente, nutritivo o algo que reconforta.
Un mostrador lleno de buenos productos invita a elegir con curiosidad. Bowls, yogures o porridge pueden personalizarse con semillas, frutos secos, miel o fruta de temporada de la despensa.
El aroma del café se abre hacia la terraza, los smoothies se preparan al momento y la repostería hecha con buen aceite de oliva convive con quesos de la isla y conservas locales.
Con una propuesta saludable pero sin rigidez, Café Libre acompaña suavemente el ritmo del día: un lugar sencillo donde hacer una pausa, recargar energía y sentirse a gusto.